Tratantes y lechoneros, así son conocidos popularmente los vecinos de Ventosa. Gentes con gran espíritu comercial que recorrían todo el norte de España vendiendo sus magníficos productos que anteriormente habían adquirido en las zonas de Cameros, Rioja Alta y la Provincia de Burgos. En el Catastro de Marques de la Ensenada, en el año 1752, existen referencias documentales a estos Tratantes en la Villa de Ventosa.
Hoy, en pleno siglo XXI las gentes de Ventosa rememoran aquellos mercados tradicionales, en los que a través del trueque, en un inicio y posteriormente en transacciones con moneda, los Ventosinos destacaban por su buen hacer comercial, por la calidad de sus productos y por su infatigable esfuerzo.
Este Mercado del Trato, pretende ser un homenaje a nuestros ancestros, “Tratantes y Lechoneros”, y a aquellos peregrinos que de camino a Santiago se establecieron en nuestras tierras.
Hemos conseguido retroceder en el tiempo, a la Edad Media, cuando los Vecinos de esta Villa Realenga, fiel a su tradición artesana y comercial, acudían a los diferentes mercados.
Artesanos y tratantes con sus tartanas, Juglares y romanceros; ninfas y voceros; bufones, guerreros y titiriteros; marionetas y dulzaineros; así como toda clase de gentes acuden a nuestra villa para recrear un ambiente perdido en el tiempo.